El dolor entre los omóplatos se origina desde lo muscular, la columna dorsal o la zona cervical, aunque en algunos casos puede ser el reflejo de otra causa que conviene descartar a tiempo.
Aquí te contaremos las causas y señales a tener en cuenta para evitar lesiones graves.

¿Por qué aparece dolor dorsal entre los omóplatos?
La zona de los omoplatos soporta el movimiento de los brazos, el cuello y la parte superior del tronco. Cuando los músculos y articulaciones de la zona acumulan tensión o pierden movilidad, pueden aparecer dolor localizado, rigidez y sensación de carga.
Qué músculos y articulaciones pueden causar dolor entre las escápulas
Los músculos romboides y trapecio son de los responsables del dolor en esta zona, ya que se tensan fácilmente ante malas posturas o esfuerzos repetidos.
Las articulaciones costovertebrales, es decir la zona donde las costillas se conectan con la columna dorsal, también pueden generar dolor cuando pierden la movilidad adecuada perjudicando la espalda.
Cómo influyen la postura, el estrés y las horas sentado
Pasar muchas horas sentado, sobre todo con la típica postura de los hombros adelantados frente a una pantalla, favorece la sobrecarga constante de esta zona.
Además, el estrés afecta a todo el sistema ya que la tensión emocional suele acumularse justo entre los omóplatos, generando una rigidez que se siente física aunque su origen no lo sea.

¿Qué causas pueden provocar dolor entre los omóplatos?
El dolor entre los omóplatos puede tratarse de una simple contractura muscular, de un problema articular en la columna dorsal o de una molestia que irradio desde el cuello.
Cómo diferenciar dolor muscular, dorsal o cervical referido
Las causas más habituales del dolor entre omoplatos son musculares y mecánicas, pero existen otras posibilidades, como las patologías de columna que pueden provocar dolor de espalda que incluyen alteraciones discales, articulares y neurológicas que requieren una valoración específica.
Qué síntomas pueden indicar irritación nerviosa o problema de columna
Hay síntomas como la sensación de hormigueo, la pérdida de sensibilidad, la debilidad o un dolor que se extiende alrededor del tórax que pueden sugerir irritación nerviosa. También debe estudiarse si se siente dolor nocturno persistente, la pérdida progresiva de movilidad y las molestias que no cambian con la postura.
Las hernias dorsales son menos frecuentes que las cervicales o lumbares, pero igual así pueden afectar a nervios o incluso a la médula espinal.
Cuándo el dolor torácico debe valorarse de forma urgente
Se debe buscar atención urgente si el dolor aparece junto con presión en el pecho, falta de aire, sudoración, mareo o desmayo, ya que el origen muy probablemente no sea musculoesquelético. También se debe actuar rápido luego de un traumatismo importante o ante fiebre y mal estado general.
El Servicio Nacional de Salud británico recomienda atención inmediata cuando el dolor de espalda se acompaña de dolor torácico, alteraciones neurológicas importantes o cambios en el control de la vejiga o el intestino.

¿Cómo se diagnostica el dolor dorsal entre los omóplatos?
El diagnóstico del dolor dorsal comienza con una entrevista sobre las características del dolor que presenta el paciente seguido de una exploración de la columna, los hombros y las escápulas. La mayoría de los casos no requiere pruebas de imagen desde el primer momento.
Qué aporta la exploración física de columna dorsal y cervical
La exploración física permite comprobar la movilidad del cuello y el tronco, la fuerza muscular, la sensibilidad y la respuesta frente a determinados movimientos. También se evalúan cuestiones como la respiración, el movimiento escapular y la posible reproducción del dolor mediante palpación.
Una consulta médica especializada en columna vertebral ayuda a determinar si las molestias tienen un patrón muscular, articular o neurológico y a decidir si son necesarias otras pruebas para iniciar un tratamiento de recuperación.
Cuándo puede ser necesaria una radiografía o resonancia dorsal
La radiografía permite estudiar y revisar la estructura ósea, la alineación vertebral y posibles fracturas o deformidades. Suele solicitarse cuando existe un traumatismo, sospecha de alteración ósea o dolor que persiste pese al tratamiento inicial.
La resonancia magnética, en cambio, aporta más información sobre discos, nervios, médula espinal y tejidos blandos. En Vitespal se realizan pruebas diagnósticas avanzadas de columna cuando pueden ayudar a identificar el origen del problema.

Qué información del dolor ayuda a orientar el diagnóstico
En estos casos es importante contar cómo comenzó el dolor, si apareció de forma repentina o gradual y qué actividades lo empeoran. También se debe indicar si cambia al mover el cuello, respirar, levantar los brazos o permanecer sentado.
El especialista deberá conocer sobre posibles traumatismos, episodios anteriores, fiebre, pérdida de peso, dolor nocturno o síntomas neurológicos. Cuanto más precisa sea la descripción de las molestias, mejor podrá orientarse la evaluación hacia una recuperación segura.
¿Qué tratamientos ayudan al dolor dorsal entre los omóplatos?
El tratamiento debe estar adaptado a cada caso en particular y puede combinar educación postural, terapia manual, ejercicios de fisioterapia y cambios temporales en las actividades. Es preferible mantener un movimiento tolerable que permanecer inmóvil durante periodos prolongados.
Qué ejercicios pueden mejorar movilidad dorsal y fuerza escapular
Para mejorar la movilidad dorsal y generar fuerza escapular se pueden aplicar ejercicios de movilidad torácica, como rotaciones controladas del tronco, que ayudarán a devolver flexibilidad a una zona que tiende a rigidizarse con el sedentarismo.

Fortalecer los músculos estabilizadores de la escápula, como los romboides y el trapecio medio, también contribuirá a prevenir que el dolor reaparezca, según recoge esta guía sobre ejercicios para aliviar el dolor de espalda.
Cuándo consultar a un especialista si el dolor no mejora
Si el dolor se mantiene más de dos o tres semanas a pesar de haber cuidado la postura y mantenerse en movimiento, conviene consultar a un especialista en columna para descartar otras causas que puedan estar perjudicando al paciente.
En Vitespal se combinan terapia manual con ejercicio terapéutico y, si es necesario, tratamientos más específicos, siguiendo un enfoque similar al que aplican en casos de dolor lumbar persistente.